Padres y alumnos denunciaron presuntos abusos reiterados, lo que derivó en la apertura de un proceso interno y medidas precautorias
La Secretaría de Educación de Quintana Roo separó del cargo a un prefecto de la secundaria Javier Rojo Gómez, luego de que estudiantes y padres lo señalaron por presuntas agresiones físicas y violaciones a la intimidad.
Las acusaciones se hicieron públicas la tarde del jueves, cuando un grupo de alumnos, acompañado por sus familias, se manifestó a las afueras del plantel ubicado en la supermanzana 228. Ahí denunciaron una serie de abusos que, aseguraron, ocurrieron durante más de un año.
De acuerdo con los testimonios, los reportes ya se habían presentado por escrito con anterioridad, pero fue hasta ese día cuando la autoridad educativa reconoció que tuvo conocimiento formal del caso. A partir de ello, personal de la dependencia recabó declaraciones y levantó un acta administrativa para iniciar las investigaciones.
La dependencia estatal informó que activó el Protocolo para la Atención del Maltrato Escolar en Educación Básica desde el momento en que conoció los señalamientos, con el fin de proteger a los estudiantes involucrados.
Este viernes se confirmó la separación inmediata del trabajador, identificado como Rafael, mientras continúan las indagatorias para esclarecer los hechos.




