La producción de azúcar correspondiente a la zafra 2026-2027 enfrenta un escenario de riesgo en Veracruz debido a la presencia simultánea del gusano barrenador y el hongo fusarium en los cultivos de caña.
Representantes de la industria señalaron que ambas plagas han reducido el rendimiento de las plantaciones, lo que podría afectar la capacidad de México para abastecer el mercado interno y cumplir con los compromisos de exportación hacia Estados Unidos.
El vicepresidente de la Región Golfo de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Ángel Hernández Cázarez, explicó que el daño comienza cuando el gusano perfora el tallo de la caña, permitiendo el ingreso del hongo, el cual seca la planta y disminuye el contenido de sacarosa.
Esta situación ha provocado que parte de la materia prima enviada a los ingenios presente un bajo rendimiento para la producción de azúcar.
Las afectaciones también han impactado la operación de los ingenios azucareros. Algunos complejos extendieron el periodo de molienda hasta mayo para compensar la falta de caña disponible, mientras que el ingenio La Gloria, ubicado en el municipio de Úrsulo Galván, suspendió actividades ante la escasez de materia prima.
El sector considera que el problema podría agravarse si no se implementan medidas para contener la propagación de las plagas.
Hernández Cázarez recordó que el Gobierno federal informó recientemente sobre la proyección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que estima una demanda de un millón 52 mil toneladas de azúcar mexicana para el próximo ciclo comercial.
Ante ese panorama, hizo un llamado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca de Veracruz para aplicar programas de control y erradicación similares a los utilizados en cultivos de café.
El representante industrial advirtió que la falta de acciones podría derivar en la pérdida de más hectáreas de cultivo y comprometer la cadena de producción del sector azucarero. También señaló que la situación limita la posibilidad de reactivar los cuatro ingenios que permanecen cerrados en Veracruz, ya que el control de las plagas es uno de los factores necesarios para impulsar nuevas inversiones y retomar operaciones.




