Autoridades buscan atraer capital en sectores clave.
El gobierno de Cuba anunció una medida que permitirá a ciudadanos residentes en el exterior invertir y administrar empresas dentro de la isla.
La disposición incluye sectores estratégicos, entre ellos el financiero, y se da en panorama de dificultades económicas, cambios en el modelo productivo y tensiones con Estados Unidos.
El anuncio fue realizado por el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, quien señaló que el país busca establecer relaciones comerciales con empresas extranjeras y con emigrados cubanos.
El funcionario explicó que los inversionistas podrán asociarse con entidades existentes o crear nuevas empresas sin restricciones sectoriales específicas.
La decisión representa un ajuste en el esquema económico de la isla, donde durante décadas predominó la gestión estatal.
Ante la reducción de la actividad productiva, el gobierno ha impulsado cambios para incorporar nuevos actores económicos y captar recursos financieros.
El anuncio ocurre en medio de una crisis energética que ha afectado el funcionamiento de distintos sectores.
La disminución en el suministro de petróleo desde Venezuela y las restricciones externas han limitado el acceso a combustible.
El funcionario reiteró que el embargo económico impuesto por Estados Unidos desde 1962 continúa siendo un factor que limita el acceso a financiamiento, tecnología y mercados.




