Billie Holiday, considerada una de las mejores cantantes de jazz de todos los tiempos, ha sido recordada tanto por su expresiva voz como por su historia de adicción a las drogas y al alcohol.

Billie Holiday, más que una figura trágica

La nueva película “The United States vs Billie Holiday” busca cambiar la percepción del público acerca de la cantante y arrojar luz sobre su papel como líder en defensa de los derechos civiles de los negros.

CIUDAD DE MÉXICO.- Billie Holiday, considerada una de las mejores cantantes de jazz de todos los tiempos, ha sido recordada tanto por su expresiva voz como por su historia de adicción a las drogas y al alcohol, además de por su prematura muerte a los 44 años.

La nueva película “The United States vs Billie Holiday” busca cambiar la percepción del público acerca de la cantante y arrojar luz sobre su papel como líder en defensa de los derechos civiles de los negros, expresó el director y estrella del filme Lee Daniels a la agencia Reuters.

La película, que se estrenó el viernes pasado en el servicio de streaming Hulu, aborda el revuelo causado por la interpretación de Holiday de Strange Fruit, canción de protesta sobre el linchamiento de negros. La estrenó en 1939 en el Cafe Society, el primer club nocturno interracial de la ciudad de Nueva York.

Las autoridades gubernamentales ordenaron a Holiday que dejara de cantar Strange Fruit, pero ella se negó y el FBI la apuntó como parte de una ofensiva contra el consumo de drogas, según la película, que se basa en el libro Chasing The Scream: The First and Last Days of the War on Drugs, del periodista Johann Hari, publicado en 2015.

Daniels afirmó que quería subrayar esta parte poco conocida de la vida de Holiday y mostrar que ella fue más que una figura trágica.

“La historia de Billie Holiday debe ser contada. ¿Cuántas otras historias como la de ella hay por ahí que no conozcamos? Es una pena que tenga 61 años y recién me entere de la importancia de Strange Fruit”, declaró Daniels.

La cantautora Andra Days, postulada al Grammy, interpreta a Holiday en su primer papel actoral, el cual le valió una nominación al Globo de Oro.

Lee Daniels fue postulado al premio Óscar por Precious y The Paperboy. Es cocreador de Empire.

“Sé que estoy en una calle propia”, afirma a The Independent con firmeza. “Nadie va a experimentar mi vida o ver el mundo de la manera en que yo lo observo”.

Aseguró que ciertas personas tienden a no entender “la experiencia de Lee Daniels. Nadie más ha sido puesto en un cubo de basura a los cinco años por ser gay… Nadie ha sido testigo, a los siete años, de amigos heridos de bala por negocios de drogas. Nadie ha visto tantos hombres que fueran íntimos con la muerte, a la izquierda y a la derecha, durante la (epidemia) del sida. Estos viejos blancos no entienden mi mundo. Una vez que me di cuenta de eso, estaba de acuerdo con cualquier crítico que viniera por mí”.

Si Daniels suena defensivo, es porque es una de las figuras más divisivas de Hollywood. Precious…, sobre una adolescente embarazada que vivía en medio de la pobreza y el abuso, fue una sorpresa, pero también fue criticada por ser sensacionalista y espeluznante. The Paperboy era un neonoir pantanoso acerca de un asesino en el corredor de la muerte, que vio a Nicole Kidman orinar sobre Zac Efron. Atrajo malas críticas, lo que casi lo lo hizo pedazos, y el melodrama de la Casa Blanca, The Butler (2013), tampoco fue muy aceptado. Sin embargo, cuando el público se aclimata completamente a ella, la obra de Daniels es hechizante: inteligente y barroca y tan vaporosa como una casa cálida.

Estados Unidos vs Billie Holiday presenta un revelador debut como actriz de Andra Day.

El inquietante blues Strange Fruit se convirtió en un estándar en los conciertos de Holiday y puso el foco en los linchamientos y asesinatos racistas a los que gran parte del Estados Unidos blanco había sido indiferente antes. Aunque Holiday es desafiante frente a las amenazas, ella se desmorona en privado bajo el peso de su adicción a la heroína.

Daniels considera que la película es su mejor trabajo. “Estoy sorprendido por lo que pude hacer, como artesano. Creo que es obra de un cineasta más evolucionado, de uno que está sobrio”.

LUCHA CONTRA LAS ADICCIONES

Daniels luchó contra la adicción durante sus primeras décadas en Hollywood. Se mudó a Los Ángeles a principios de los años 80 para dedicarse a la escritura de guiones, y en ese momento ya había sobrevivido a años de abuso familiar. Su hermano estuvo en la cárcel y su padre, oficial de policía, fue asesinado en el cumplimiento del deber. En Los Ángeles bebió, fundó negocios y trabajó en agencias de casting y gestión de actores. Produjo Monster’s Ball (2001), película que dio a Halle Berry un Óscar, y escribió y dirigió Shadowboxer (2005), todo bajo la influencia de la cocaína. Una intervención durante el rodaje de Precious… lo llevó a dejar las drogas, pero sólo dejó de beber hace cuatro años.

“Sentí que Billie sólo podía hacer justicia al estar sobria. Estaba decidido a contar esta historia sin ninguna embriaguez. Entiendo a Billie porque busco sanar, y parte de la curación no es beber o usar drogas para quitar el dolor. Me alejé de estar orgulloso de mí mismo por primera vez”, contó.

No reconoce al Daniels que hizo el sombrío Shadowboxer, que protagonizaron Helen Mirren y Cuba Gooding Jr como asesinos cuasi incestuosos. “Miro los momentos de la película y me avergüenzo. Veo a un hombre que está luchando por encontrarse a sí mismo. Pero todavía vivía en la verdad. Sea lo que sea, fue honesto. Incluso si no entiendo quién era, miro hacia atrás en él.

Sobriedad se ve bien en él, se jacta. Destacó que sus hijos gemelos, de 25 años, a quienes adoptó con su ex pareja Billy Hopkins, han comentado su nueva energía.

Daniels es juguetón y amable, con un gran don para hablar como si conociera a la persona. “¿Cuáles son estas preguntas?”, dice después de que se le pregunta sobre su trauma. “¿Va a ser una sesión de terapia hoy? ¡Porque he estado cerca de los periodistas! No es mi primera vez en el rodeo”. Uno se imagina que tiene química hasta con una pared de ladrillos. Los actores lo aman y están preparados para ir a lugares con él que nunca han ido antes. Convenció a Stephen Dorff para que hablara sobre usar nada más que un condón en Shadowboxer, a Oprah Winfrey para fumar y beber y engañar a su marido en The Butler, y a Mariah Carey para lucir un toque de bigote en Precious.

–¿Daniels lanza actores valientes o saca valentía en ellos?– se le preguntó.

“Hago que los actores sean intrépidos. Saben que esto es muy serio para mí y que mi vida está en juego porque gran parte de mi vida está en las historias que están contando”, respondió.

Se enorgullece de las relaciones que ha formado con muchas de sus estrellas. “Son mi familia”, expresó.

“Entonces a veces estamos en desacuerdo hasta el punto de que, al igual que los miembros de la familia, es algo malo. Algunas de mis relaciones han terminado muy mal y eso ha sido muy doloroso para mí”, relató.

Daniels tiene varias series de televisión en desarrollo, y dice que ahí es donde finalmente ha hecho su fortuna. Recuerda haber quedado “quebrado” poco antes de vender Empire a la cadena estadunidense Fox.

“¿Quién sabía que iba a ganar el premio mayor con ese cabrón!”, Se ríe. Él piensa que la serie, protagonizada por Taraji P Henson y que terminó el año pasado después de seis temporadas, fue un punto de inflexión cultural. “No quiero alardear, pero creo que la serie cambió el paisaje de todo este renacimiento negro”, precisó.

Espera poder hacer lo mismo con los gays. “¡Mataría para hacer una película de terror gay! Hice Billie por el adicto en mí, y Empire era realmente para mi mamá. Así que ahora, quiero hacer una cinta por los chicos”, concluyó.

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