Quintana Roo se mantiene entre las cinco entidades con mayor incidencia de fraude en la compra-venta de vehículos en México, con al menos dos casos de estafa por cada 10 intentos de transacción, advirtió Óscar Torres, delegado de la Asociación Nacional de Comerciantes en Automóviles y Camiones Nuevos y Usados (ANCA) en el estado.
El representante del organismo advirtió que al menos 20 por ciento de las transacciones de compra-venta de vehículos entre particulares, realizadas en la vía pública, concluyen en algún tipo de estafa. Entre los casos más frecuentes se encuentran pagos con cheques sin fondos, transferencias falsas y, en situaciones más graves, robos con violencia durante las citas para concretar la operación.
Precisó que, proporcionalmente, los mayores índices de robo vehicular se concentran en la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León y Jalisco; sin embargo, Quintana Roo figura entre los primeros lugares, particularmente en destinos turísticos como Cancún y Playa del Carmen.
Para hacer frente a esta problemática, la ANCA puso a disposición de la ciudadanía la plataforma Train Junior, herramienta que funciona como un historial clínico automotriz y permite verificar el origen de la unidad, así como posibles daños estructurales severos.
El objetivo es evitar la adquisición de vehículos clonados o con documentación apócrifa, situaciones que pueden invalidar cualquier esquema de financiamiento y representar la pérdida total del patrimonio del comprador.
De acuerdo con Torres, el aumento del fraude está vinculado a un crecimiento aproximado del 30 por ciento en la demanda de autos seminuevos, impulsado por la renovación de inventarios en agencias.
Señaló que no existe un modelo específico en la mira del crimen, ya que tanto marcas tradicionales como Toyota, como firmas emergentes como MG Motor, han sido utilizadas en este tipo de ilícitos.
Ante este escenario, recomendó realizar las operaciones únicamente en instituciones bancarias y solicitar la verificación física de la unidad ante la Fiscalía de Quintana Roo. Cualquier negativa del vendedor a una revisión oficial, subrayó, debe considerarse una señal de alerta inmediata.




