Una intensa movilización de cuerpos de emergencia se registró la mañana de este viernes en el corazón de la zona maya, justo a la altura de la glorieta de Cobá de la carretera Cobá-Chemax, luego de que un contenedor de carga que transportaba ácido tricloroisocianúrico seco (cloro granulado) se incendiara, provocando una densa columna de humo visible desde varios puntos de la zona.
De acuerdo con los primeros reportes, la unidad transportaba ácido tricloroisocianúrico seco, sustancia utilizada comúnmente en procesos de desinfección y cloración de albercas, la cual está clasificada como material oxidante. Este tipo de compuesto puede intensificar el fuego y liberar gases potencialmente tóxicos al entrar en contacto con altas temperaturas.
El contenedor contaba con señalización correspondiente a la Guía 140 para el manejo de materiales peligrosos, lo que permitió a los equipos de emergencia identificar rápidamente el tipo de riesgo involucrado.
Elementos del Cuerpo de Bomberos de Tulum acudieron de inmediato al lugar y comenzaron las labores de control del incendio, enfocándose en enfriar la estructura metálica y evitar la propagación de las llamas hacia otros puntos.
La situación se volvió particularmente delicada debido a la cercanía del siniestro con una estación de servicio, lo que obligó a extremar precauciones y reforzar el perímetro de seguridad.
Durante las maniobras, los rescatistas utilizaron equipos de respiración autónoma ante la posible emisión de vapores peligrosos derivados de la combustión del químico. En el lugar se observó una mezcla de humo blanco y negro que salía del contenedor, mientras las labores de contención se realizaban desde distintos frentes.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni intoxicadas, confirmando únicamente daños materiales. La zona permanece acordonada y bajo vigilancia mientras continúan los trabajos para sofocar completamente el incendio y asegurar el área.
Las autoridades exhortaron a la población a evitar acercarse al punto del incidente y seguir las indicaciones oficiales, en tanto se llevan a cabo las investigaciones para determinar el origen del siniestro y evaluar posibles riesgos adicionales derivados del material involucrado.




