Suspenden concesión a taxista que agredió a operador de Uber en Tulum

Un video muestra a varios hombres rodeando el vehículo e intentando abrir una de sus puertas

Una confrontación entre taxistas y conductores de plataformas digitales en Tulum esta semana derivó en medidas administrativas contra un operador del sindicato Tiburones del Caribe, luego de que José Ramírez, de 52 años, denunciara haber sido agredido verbal y físicamente mientras prestaba un servicio de transporte mediante una aplicación.

El Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Imoveqroo) informó que inició un procedimiento administrativo contra Fredy Renán Gamboa Acosta, integrante de dicha organización sindical y titular de la concesión 805, por su presunta participación en los hechos, que fueron difundidos mediante redes sociales.

Como parte de las medidas anunciadas, el organismo reportó la suspensión de la licencia y de la concesión del operador. Además, señaló que buscará aplicar las máximas sanciones contempladas en la legislación, entre ellas la posible revocación definitiva de la concesión y la cancelación de la licencia para prestar el servicio público de transporte, con respeto al debido proceso.

La medida representa una intervención institucional en un conflicto que ha evidenciado las diferencias entre trabajadores del volante que utilizan plataformas digitales y quienes rechazan esta modalidad de transporte.

De acuerdo con el testimonio de José Ramírez, el incidente ocurrió cuando transportaba pasajeros mediante una plataforma digital. El conductor, quien también es socio concesionario, afirmó que fue interceptado por varios sujetos, entre ellos un hombre identificado en la denuncia como Freddy Gamboa.

El video difundido en redes muestra a varios hombres con uniformes blancos rodeando el vehículo e intentando abrir una de sus puertas, mientras el conductor permanece en el interior de la unidad para resguardarse. Ramírez sostuvo que el problema se originó porque ingresó a un lugar con pasajeros y salió con las mismas personas, sin cambiar el pasaje durante el trayecto.

“Yo ya no estoy para estarme golpeando en la calle, tengo 52 años. Yo entré con pasaje y salí con el mismo pasaje y su acompañante. Eso fue lo que originó el problema”, declaró.

El afectado también manifestó temor por su integridad física y la de sus familiares. Aseguró que el sindicato ya tenía conocimiento de lo sucedido, aunque, según su versión inicial, no se habían comunicado con él para escuchar su relato.

“Si me llega a pasar algo a mí o a mi familia, culpo a estos conductores del mismo gremio”, advirtió. Las acusaciones forman parte de la denuncia del conductor y deberán esclarecerse mediante las actuaciones correspondientes.

Tras los hechos, el Imoveqroo señaló en un comunicado que la prestación del servicio público de transporte implica una responsabilidad directa con la ciudadanía y que las conductas de agresión e intimidación son incompatibles con las obligaciones de quienes desempeñan esta actividad.

El instituto indicó que actuará dentro de sus atribuciones legales y sin distinciones para atender este tipo de situaciones, con el propósito de garantizar que los usuarios reciban un servicio seguro y un trato digno.

Compartir
Redacción
Redacción