La estrategia busca garantizar la operatividad de la vía mientras se ejecuta una renovación
La modernización de la zona hotelera de Quintana Roo se ha organizado bajo un esquema financiero diseñado para equilibrar el mantenimiento cotidiano con obras de gran impacto, con un presupuesto dividido de forma anual y una partida a 30 meses, que comenzó desde 2025.
“Este año son 226 millones de pesos, de los cuales 115 millones son de operación, conservación y mantenimiento; los otros 106, 100 y cachito son del programa que tenemos de los 30 meses, de mejoramiento, que dentro de ese paquete están todas las luminarias que se cambiaron, los pasos reductores de velocidad, las pavimentaciones que estamos dando, los ascensos y descensos que se remodelaron con los paneles solares”, especificó Ricardo Archundia, presidente operativo del Instituto de Infraestructura Turística de Quintana Roo (Infratur).
Con esta estrategia, dijo, se busca garantizar la operatividad de la vía mientras se ejecuta una renovación integral planificada a mediano plazo. Dentro de los 226 millones de pesos se integra una parte de un plan maestro de 30 meses que culminará en septiembre de 2027.
La inversión global acumulada para la modernización al 2027 alcanza los 336 millones de pesos, abarcando luminarias, pavimentación, paraderos solares y reductores de velocidad.
La distribución del gasto, acotó, responde a un estudio previo sobre los requerimientos operativos y de capital, un diagnóstico que permitió organizar las partidas presupuestales de manera pulverizada en acciones concretas a lo largo de los tres años de ejecución.
“Recargamos mucho de las acciones en el 2025, otras nos quedan para este 2026 que terminamos este año y ya la modernización el año que entra tenemos poca, pero está dentro del paquete comprometido de los 30 meses”, informó.
Es por ello que para el próximo año prevén recibir un presupuesto muy parecido al de este año, considerando que la tipificación presupuestal, dijo, asegurará la conclusión satisfactoria del plan de 336 millones de pesos en septiembre de 2027.
Recordó que este año, parte de las obras más importantes se concentraron en los reductores de velocidad, con 4 en proyecto, de los que ya colocaron 2, uno frente a playa Delfines y uno más frente a la iglesia Cristo Resucitado, los cuales han funcionado correctamente, aunque aún falta complementar la obra con detalles de iluminación.
“Sí hemos detectado que funciona mejor el reductor de velocidad que el semáforo, eso es real, porque el reductor de velocidad está a libre demanda; si hay peatón, se para el auto y son segundos en los que pasan, pero si no hay peatón, es un flujo continuo. Y el semáforo es con el alto total; te distrae al final minuto y segundos en un alto total, con o sin cruce peatonal, entonces sí hemos detectado que nos está dando un mejor beneficio ese tema”, finalizó.




